Proyecto busca implementar un modelo replicable para el fortalecimiento de la cadena de valor de
la producción de piña certificada, en manos de pequeños agricultores y organizaciones de
productores costarricenses.
Más de 340 actividades de capacitación fueron impartidas, con la participación de un 44% de
mujeres.
A través de alianzas público-privadas y
medidas amigables con el ambiente, productores costarricenses promueven la integración
de la biodiversidad en la producción agrícola y el uso de bioinsumos.
El sector agrícola es uno de los sectores más dependientes de los servicios
ecosistémicos, por eso para asegurar una agricultura sostenible a largo plazo, es
necesario también la creación de alianzas que potencien las medias a favor de la
biodiversidad.
Por medio de la asistencia técnica de la Cooperación Alemana para el Desarrollo, GIZ, a
través del programa Biodiversidad y Negocios, se desarrolló una alianza junto a Nicofrutta
y su subsidiaria en Costa Rica Nicoverde, la cual procura la gestión eficiente de recursos
disponibles en las fincas y el cumplimiento de normas y estándares internacionales para
certificaciones como Global GAP, Fairtrade, Rainforest Alliance-UTZ y Orgánico.
Este proyecto desarrollado junto a la empresa Nicofrutta se financia a través del programa
develoPPP, que implementa la GIZ por encargo del Ministerio Federal Alemán de
Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ).

Esta alianza promueve un modelo replicable para el fortalecimiento de la cadena de valor
de la producción de piña certificada, en manos de pequeños productores y organizaciones
de productores costarricenses.
Se busca aumentar la producción de piña certificada que se comercializa en el extranjero
al gestionar de manera eficiente los recursos disponibles en finca, a través de un Sistema
de Control Interno (SCI) conciso y simplificado que facilite el cumplimiento de las normas
y estándares internacionales.
Durante el desarrollo del proyecto se impartieron más de 340 actividades de capacitación,
con la participación de un 44% de mujeres, más de 100 productores de piña incorporaron
buenas prácticas agrícolas a sus procesos, y 52 productores adicionales de papaya y
aguacate lograron fortalecer sus capacidades para el uso de bioinsumos y la integración
de la biodiversidad en sus cultivos.
En las capacitaciones, se trataron temas de producción libre de pesticidas y manejo de
SCI, métodos de procesamiento y empaque, madurez de la fruta, ética, género, salud
ocupacional, educación financiera, entre otros.
Esto contribuye al aumento significativo de asociaciones que han alcanzado
certificaciones nacionales e internacionales como BASC, Global GAP, FairTrade,
RainForest Alliance, BRC, Esencial Costa Rica, Agroprevent-19, Orgánico, Libre de
Pesticidas, entre otros.
Svenja Paulino, Directora del programa Biodiversidad y Negocios, comenta: “Para nuestro
programa, es prioridad apoyar iniciativas y alianzas que involucren a empresas privadas
que buscan romper con viejos paradigmas en la producción agrícola. El objetivo es que se
incorpore cada vez más, medidas que permitan una producción amigable con la
diversidad biológica y de esta forma, contribuir a una economía ambientalmente
sostenible”.
La GIZ junto a Nicofrutta y Nicoverde, realizó un evento para la presentación de los
resultados e impactos más sobresalientes de este proyecto, donde se expusieron también
otras iniciativas que surgen de alianzas desarrolladas por esta empresa en el país, lo que
permite que los resultados sean más fructíferos a largo plazo.
El PhD. José F. Alfaro, profesor de la Universidad de Michigan, mostró como el programa
BIOFIN – PNUD y la Universidad de Michigan, se aliaron con el fin de brindar apoyo
técnico ambiental a la empresa Nicoverde, por medio de evaluaciones ambientales y
sociales para la obtención de beneficios tangibles en la biodiversidad.
Durante el evento se realizó la firma oficial de un nuevo proyecto de la empresa
Nicofrutta, quien resultó seleccionada en el segundo Concurso Ideas para una
Recuperación Verde de GIZ, con su propuesta de utilización de biomateriales como
sustituto de plásticos de un solo uso.
Además, en el evento se celebró el lanzamiento de la primera piña descarbonizada, un
ejemplo de cómo las medidas amigables con el ambiente pueden lograr una producción
agrícola sostenible.
Luciano Nicolis, Presidente de Nicofrutta, afirma: “Esta alianza Nicofrutta/Nicoverde con
GIZ, ha sido importante para poder desarrollar nuestra visión de producir con un cambio
en el paradigma, esto al dejar de usar agroquímicos y especialmente los pesticidas, y
sustituirlos por principios activos naturales para el bienestar del ambiente y las personas.
Ha sido una actividad de suma importancia integrar la producción con la biodiversidad y
transferir conocimiento y capacidades de esta conciencia verde a los productores, por
medio del apoyo y trabajo conjunto con GIZ”.
Las alianzas público-privadas son importantes para generar un alto impacto en las
producciones agrícolas del país, para esto es necesario la sensibilización y la
concientización de los productores sobre la importancia de una agricultura sostenible y
amigable con el ambiente. Mecanismos de cooperación junto a la empresa privada, puede
abrir el camino para que cultivos nacionales lleguen a mercados internacionales, al mismo
tiempo que contribuyen a la restauración y protección de la biodiversidad.
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