El BANHVI invirtió ¢1.011 millones en proyecto que beneficia a mujeres jefas
de hogar y sus hijos, adultos mayores, entre otros.

El sueño de habitar una casa propia y dejar atrás el hacinamiento, alquileres y
situaciones de riesgo es una realidad para 39 familias de Esparza, a las cuales les fueron
entregadas sus nuevas viviendas, financiadas con recursos del bono, en el proyecto Gran
Sol II, ubicado en el distrito de Macacona, de este cantón de la provincia de Puntarenas.
En su mayoría, el proyecto Gran Sol II beneficia a familias bajo la responsabilidad de jefas
de hogar, al estar 29 a cargo de una mujer (un 74%). Por su cercanía (1 kilómetro) al
centro de principal de población del cantón de Esparza, las familias cuentan con acceso a
todos los servicios como transporte, centros educativos y de salud, entidades financieras,
comercio en general y la urbanización cuenta con electricidad suministrada por el ICE,
agua potable a cargo de Acueductos y Alcantarillados (AyA), con área de juegos infantiles,
hidrantes, calles asfaltadas, aceras y cordón de caño para evacuación de aguas pluviales.

El BANHVI invirtió ¢1.011 millones en este proyecto, recursos provenientes del Fondo de
Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf). La gestión del proyecto de vivienda
estuvo a cargo de Coopenae R.L. y las obras responsabilidad de la constructora Ajip
Ingeniería S.A.
El Gerente del BANHVI Dagoberto Hidalgo, aseguró que es del mayor interés del banco
“que las viviendas y urbanizaciones financiadas con el bono, se construyan cerca de
centros de población, para facilitar la movilidad de las familias, su acceso a centros de
trabajo y en general a servicios de todo tipo”.
Agregó que de esta forma se colabora en mejorar la calidad de vida de las familias, se
cierran brechas sociales y se contribuye con sus posibilidades de ascenso social, al
asegurarles el acceso a su casa en el menor tiempo posible, y darles seguridad y
bienestar en tiempos difíciles.
Las viviendas de Gran Sol II son levantadas en bloque de concreto, con un tamaño y
distribución acorde a las características de cada núcleo familiar. Todas tienen un espacio
continuo de sala-comedor-cocina, baño, área de pilas y dos o tres dormitorios, para
núcleos familiares numerosos. En el caso de las personas adultas mayores, a la casa le
fueron colocadas adaptaciones especiales en los baños (cerámica antideslizante en la
ducha) e ingreso con pasamanos y baranda, entre otras adecuaciones.

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