Ministerio de Seguridad Pública cuenta con protocolo para detección y derivación en casos de trata de personas

  • Organización Internacional para las Migraciones y el Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente apoyaron su gestión 
  • Manual de cuatro capítulos y documento síntesis de bolsillo son las puertas para detectar casos 

La trata de personas constituye una grave violación a los derechos humanos, que implica el sometimiento, la explotación, así como en muchos casos el aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad o del estado de necesidad de una persona.  

Además, promueve, facilita o favorece la entrada o salida del país o el desplazamiento, dentro del territorio nacional, de personas de cualquier sexo para realizar uno o varios actos de prostitución o sometimiento a explotación o servidumbre, ya sea sexual o laboral, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, trabajos o servicios forzados, matrimonio servil, mendicidad forzada, extracción ilícita de órganos o adopción irregular (artículo 5, Ley Contra La Trata de Personas) 

Al ser los diferentes cuerpos policiales que pertenecen al Ministerio de Seguridad Pública  los primeros respondedores en acudir a una situación en donde se requiere su intervención, se tomó en cuenta crear un protocolo para la detección y derivación en casos de trata de personas, en donde  los policías puedan distinguir de manera más sencilla, cuando están ante una situación de esta índole, con el objetivo de que la primera respuesta que se brinde sea efectiva y permita la persecución oportuna del delito. Esto, en cumplimiento del marco regulatorio nacional e internacional que reglamenta la materia. 

Es importante destacar que el material fue elaborado por personal del Ministerio de Seguridad Pública, de los departamentos de la Dirección Policial de Apoyo Legal, Planes y Operaciones, la Dirección de Programas Policiales Preventivos, la Academia Nacional de Policía y la Policía de Fronteras. 

Para su realización, se contó con el apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en una gestión de coordinación y trabajo interagencial con el Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente(ILANUD), quien brindó soporte técnico y financiero para la realización del protocolo. 

También, fue muy la valiosa cooperación de la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes. 

El apoyo brindado para la redacción de este protocolo, inició en octubre 2020 y su publicación culminó en setiembre de 2021. La duración de este trabajo se debe a que contó con procesos de revisión, consulta y validación con diversas contrapartes estatales que trabajan el tema de la trata de personas en el país. 

Este proceso se desarrolló en el marco del Programa Regional sobre Migración Mesoamérica y el Caribe y con el apoyo de la Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estado de los Estados Unidos.  

El documento cuenta con 4 capítulos: el primero que define la trata de personas y brinda herramientas para el entendimiento de este fenómeno. El segundo presenta los enfoques y principios orientadores para el abordaje de la detección y derivación de la trata de personas, que coadyuvan a la protección integral de las víctimas/sobrevivientes.  

El tercer capítulo, contiene las funciones del personal policial y un paso a paso sobre la actuación policial ante la posible detección o derivación de una situación de trata de personas, en este se presenta a manera de resumen una hoja de ruta que sintetiza los pasos a seguir. El cuarto expone las funciones de colaboración y auxilio del personal policial con otras autoridades que trabajan en la atención de las personas víctimas/sobrevivientes de este delito. 

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De este importante manual se deriva un documento denominado síntesis de bolsillo, dirigido al personal policial y una hoja de ruta para colocar en los espacios informativos de las delegaciones. 

En resumen, brinda las bases teóricas para identificar posibles situaciones de trata de personas y permite conocer las particularidades de este complejo delito para definir las acciones a seguir por parte de las autoridades policiales. 

El viceministro de Seguridad Pública, Carlos Torres, destacó que «este protocolo permitirá al personal policial utilizar de manera correcta y efectiva los diferentes recursos con los que cuenta el Estado para el abordaje de los casos y brindar una atención de calidad, orientada en la protección y garantía de los derechos humanos de las víctimas». 

La Policía debe actuar de una manera sensible y respetuosa, que permita un actuar apropiado y libre de prejuicios, de modo que los procesos sean efectivos y generen la protección adecuada de las víctimas evitando la revictimización. 

Se espera que a través de la Academia Nacional de Policía se logré aprovechar esta herramienta para capacitar a nuestros oficiales en este importante tema. 

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