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septiembre 25, 2021

Universidad Nacional y CONARE exigen entregar datos personales para graduar a futuros profesionales

Boleta de información pide salarios, estado de salud y otros

Quienes se nieguen no recibirán el título correspondiente

San José, Costa Rica, 12 de julio del 2021. La Universidad Nacional (UNA), con el apoyo del Consejo Nacional de Rectores (CONARE), exige a los futuros graduados completar un formulario que contiene información personal relacionada con temas de salud y salario, entre otros aspectos, antes de entregar el respectivo título que acredita como profesionales a los estudiantes.

De acuerdo con José Pablo Pérez, alumno de la Maestría en Administración de las Tecnologías de Información (MATI) de la Escuela de Informática de la UNA, el Programa de Gestión de Tecnologías de la Información (PROGESTIC) pide datos relacionados con el salario que devenga el graduando, además, de requerir  diagnósticos médicos a los que se refiere como “limitaciones» entre ellas de habla, de tipo auditivo o de movilidad física.

El alumno debe revelar datos de padecimientos como Síndrome Down, Déficit Atencional, Esquizofrenia, Ansiedad, Bipolaridad o Retardo Mental concepto que se encuentra desactualizado.

Asimismo, en lo que respecta a datos de los progenitores el estudiante debe consignar detalles de las nacionalidades y último grado cursado. En los aspectos laborales se pide detallar las horas extras y de contacto del empleador con el fin de obtener indicadores de desempeño del egresado.

“Que la Universidad pida como requisito ineludible para graduarse que cada estudiante detalle información tan delicada como esta es realmente inaudito. En el formulario alojado en la página web del CONARE existe un consentimiento informado que advierte que esa acción es voluntaria y; en caso de ofrecer esa autorización, los datos serán compartidos con todas las Universidades Públicas, pero la UNA por escrito indica que es una obligación. En el pasado ya hemos visto casos de bases de datos recopiladas por instituciones públicas que  indebidamente se filtraron y fueron de conocimiento de empresas privadas. Uno se pregunta ¿En poder de quién va quedar la información que uno debe entregar sí o sí? ¿Qué medidas de protección se tomarán para evitar usos indebidos? Nadie asegura eso”, lamentó Pérez.

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Gran contradicción

“El CONARE dice que consignar esos datos privados es “libre y voluntario”, pero la UNA deja en claro que sin ese paso uno no se puede graduar.  El CONARE es un ente de coordinación entre las rectorías de las Universidades Públicas, y además el máximo jerarca de ambas (CONARE, y UNA) es el Rector, Francisco Gonzalez. ¿Cómo permite el Rector de la UNA está enorme contradicción y por qué? Pedir información personal a este nivel y de esta forma tan invasiva supone una violación al derecho a la privacidad de cada persona”, criticó Pérez.

Sin opciones

El 21 de junio pasado el estudiante de la Maestría citada envió un correo electrónico a Eduardo Mena del PROGESTIC. En la comunicación electrónica indica que no desea entregar datos confidenciales porque, entre otras razones, ese requisito nunca ha formado parte de las materias o del trabajo final de graduación que se deben aprobar para cumplir con el programa de estudios de la citada carrera.

En la respuesta a Pérez el PROGESTIC indicó “en relación a sus consulta le informo que es obligatorio llenar la boleta de CONARE esto por disposición de esta entidad y por el Departamento de Registro de la UNA y como parte de los requisitos de graduación”.

Según el artículo 1 de la Ley n. 8968 de Protección de la Persona Frente al Tratamiento de sus Datos Personales indica que nadie está obligado a entregar datos sensibles.

Textualmente esa legislación precisa “se prohíbe el tratamiento de datos de carácter personal que revelen el origen racial o étnico, opiniones políticas, convicciones religiosas, espirituales o filosóficas, así como los relativos a la salud, la vida o la orientación sexual, entre otros”.

Además, establece que la anterior prohibición será inaplicable solamente cuando la información sirve para la prevención o diagnóstico médico, la prestación de asistencia sanitaria siempre que esa gestión sea realizada por un funcionario de la salud sujeto al secreto profesional.