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septiembre 24, 2021

Policía de Fronteras decomisa orquídeas presuntamente extraídas ilegalmente de los bosques del sur del país

Los operativos que realizan las autoridades del Ministerio de Seguridad, a fin de proteger nuestra biodiversidad, continúan dando resultados positivos, pues en el más reciente caso enfocado a la protección de especies en vías de extinción, la Policía de Fronteras decomisó varias orquídeas en el sur del país. 

El inspector Rodrigo Prado, quien está destacado en el puesto de la Policía de Fronteras de Kilómetro 35, distrito de Guaycará de Golfito, indicó que el cumplimiento tuvo lugar como parte de las operaciones previas a Semana Santa que este cuerpo policial está desarrollando en la zona sur. 

Lo anterior debido a que, durante esta temporada, es frecuente la extracción ilegal de plantas y animales silvestres de sus hábitats naturales por parte de personas que visitan los bosques del país. 

El jefe policial indicó que el hecho se registró el miércoles como parte de la labor preventiva que realiza la Policía de Fronteras en la Carretera Interamericana Sur para detectar todo tipo de mercadería ilegal a bordo de un vehículo que circulaba de sur a norte.  

Fue así como los efectivos policiales descubrieron, a bordo de dicho auto, conducido por un costarricense de apellido Gómez, siete plantas, algunas de las cuales podrían corresponder a la especie de orquídea conocida popularmente como lluvia de oro, entre otras especies. 

Tras coordinar con guardaparques del SINAC destacados en el Parque Nacional Piedras Blancas, cantón de Osa, estos indicaron que se procediera al decomiso de las plantas por posible infracción a la Ley de Conservación de la Vida Silvestre, tras lo cual las orquídeas fueron entregadas a dichos funcionarios para lo que corresponda. 

Las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública hacen llamado a la ciudadanía para que, si van a disfrutar de la naturaleza, lo hagan con respeto al medio ambiente, sin extraer plantas o animales silvestres. 

Ello por cuanto, además de causar un grave desequilibrio ecológico, se podrían exponer a multas millonarias y a penas de prisión tal y como lo dispone la Ley de Conservación de Vida Silvestre.