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Beneficie su sociedad en tiempos de pandemia

Por Héctor Cobo, Director Regional para SAS México, Caribe y Centroamérica.

La pandemia de COVID-19 está acentuando los desafíos estructurales de los sistemas de protección social, mismos que deberán ser abordados para garantizar que la protección social esté al servicio del crecimiento inclusivo OECD 2020[1].

La transformación digital está siendo la gran alternativa para las organizaciones, ya que es posible construir con confianza programas de prestaciones sociales resistentes y de confianza que permiten a las personas y a las comunidades alcanzar la prosperidad económica y social.

El problema actual radica en satisfacer la necesidad urgente de comprender las pautas de inscripción y anticipar el crecimiento, evaluando al mismo tiempo los riesgos operacionales y necesidades en materia de políticas. Esta pandemia ha dejado al descubierto las altas necesidades que sufre la sociedad en la economía, la salud, la modernización, entre otros tópicos.

Asimismo, predecir y mitigar los riesgos, así como optimizar la gestión de los casos y la prestación de servicios (como las necesidades de personal y las actividades de prevención del fraude), está siendo parte de los retos que enfrentan los tiempos de cambio dentro de las organizaciones.

Los tomadores de decisión están enfocados en descubrir las mejores prácticas para rediseñar o reducir los programas a medida que la gente regresa a un equilibrio financiero, reevaluar los resultados y expectativas para reimaginar futuros cambios de políticas a corto y largo plazo.

Por otro lado, los retos están en la disponibilidad y complejidad de los datos, esto debido a que los esfuerzos de gestionar programas sociales son manuales o con herramientas inadecuadas, y no poder monitorear los riesgos no identificados.

Lo que suele faltar es una visión holística y disruptiva porque puede haber pocos (o ningún) recurso disponible para reunir y analizar los datos necesarios dando seguimiento a la evolución de la situación, predecir el crecimiento, gestionar el riesgo, evaluar las necesidades normativas y tomar decisiones críticas con precisión. Las entidades de gobiernos necesitan una mejor manera de permitir a los organismos de programas sociales abordar y adaptarse a través de estas etapas de la ejecución de programas de emergencia.

Decisiones basadas en datos

La antesala sobre cuáles son las mejores decisiones en situaciones críticas pueden albergar interrogantes como ¿Cuál es la mejor manera de apoyar a los ciudadanos?, ¿Cómo ofrecer los servicios adecuados para garantizar su bienestar?, ¿Cómo podrán los programas sociales hacer sentir seguros a los habitantes?, ¿Qué programas pueden apoyar más a las diversas comunidades?, ¿Cómo orientar a la gente en la dirección correcta?, y ¿Cómo modernizar los servicios?


[1]
OECD (2020), COVID-19:Protecting people and societies, OECD, Paris, http://www.oecd.org/coronavirus/policy-responses/covid-19-protecting-people-and-societies-e5c9de1a/

Las decisiones basadas en datos mejoran los resultados y mitigan los riesgos operacionales, proporcionan información oportuna y precisa y permiten medir, pronosticar e informar sobre la eficacia del programa.

La tecnología analítica permite que los programas de entrega de beneficios sociales en emergencias, brinde la flexibilidad para adaptarse a medida que la crisis evoluciona y los programas cambian. Lo importante es que la tecnología permita a las instituciones ayudarle en:

  • Organizar rápidamente los datos de diversas fuentes para tener una visión consolidada de la información crítica.
  • Predecir, pronosticar e identificar tendencias de manera automatizada y sostenible.
  • Habilitar alertas proactivas sobre las reclamaciones que necesitan investigación.
  • Identificar los riesgos operacionales y financieros desde el principio.
  • Medir los impactos de los programas y crear modelos de cambio de políticas.

En SAS, cubrimos todas las fases del ciclo de vida de un programa de apoyo de emergencia. Existen múltiples opciones de entrega para proporcionar una nueva solución o aumentar los sistemas existentes del organismo con la gestión de datos, la visualización, la analítica avanzada y la detección e investigación.

Por ello, es que contamos con una plataforma única e integrada con capacidades que apoyan las necesidades urgentes y los requisitos a largo plazo o cambiantes. Al mismo tiempo, no tomamos un enfoque de talla única para todos. Basándonos en nuestro trabajo actual con los gobiernos, entendemos la necesidad de adaptar continuamente las métricas y visualizaciones a medida que nuestras comunidades se recuperan de la pandemia.

La tecnología analítica de SAS permite tener una oferta única en:

  • Un enfoque modular, que puede ampliarse gradualmente en fases.
  • Una solución SAS integrada que permite que las capacidades básicas trabajen juntas sin problemas.
  • Capacidad de conectarse a prácticamente cualquier fuente de datos, integrarse con soluciones de código abierto y proporcionar salidas en los formatos que necesite.

Apoyar a las organizaciones a través de un programa de beneficios sociales en emergencia requiere de una solución multifacética y multietapa que integre resiliencia en medio de la incertidumbre, resultados que cambien vidas, personal de primera línea capacitado y recursos en el lugar correcto.

El impacto de un programa integral basado en analítica para generar beneficios sociales en emergencia puede llegar a generar confianza pública, salud de la población, minimizar pérdidas, mejorar vidas, programa de resiliencia, y tener equidad social.

Para muestras un botón. El Consejo Nacional de Servicios Sociales de Dinamarca utiliza SAS para correlacionar y visualizar toda la información sobre los programas de tratamiento, con el fin de mejorar la correspondencia entre los clientes y los programas de tratamiento y garantizar un seguimiento eficaz de los resultados. En sólo ocho días, revitalizó el banco de y se pudo publicar el primer informe en su sitio web, lo cual les permite presentar hechos y conocimientos a investigadores, periodistas y grupos de interés, contribuyendo así a una política social basada en el conocimiento en beneficio de los ciudadanos.

Es imperante que tras hechos sin precedentes, como la pandemia, los programas de prestaciones sociales sean una inversión en el bienestar social y fiscal de los ciudadanos. Una orientación más inteligente de los servicios tiene un efecto dominó que mejora los resultados y ahorra dinero.