La sostenibilidad es el pilar para un retorno del turismo después de un año de Covid-19.

El año pasado fue difícil para todas las industrias y uno de los sectores más impactados fue el sector turismo, sin embargo poco a poco a ve la luz al final del túnel. Cayuga Collection, son los hoteles más reconocidos y premiados de Costa Rica, pasaron de tener ocupaciones récord a principios del 2020 a un cierre completo, para una reapertura en agosto de mercados locales y regreso de los viajeros internacionales. Su pilar de sostenibilidad fue fundamental para buscar nuevas estrategias con lecciones aprendidas y que ha permitido un fuerte regreso del turismo en el 2021. Además, sus puntos claves con el enfoque en las personas y tenienco en mente que de esta situación pueden salir mejor que antes, los han distinguido.

Según Hans Pfister, cofundador de Cayuga Collection, lapandemia como acelerador se ha mencionado en el sector que después de esta crisis, la sostenibilidad jugará un papel más importante en los hoteles del mundo.  

“Esta crisis ha acelerado procesos que ya estaban en marcha, entonces, si ya estábamos comprometidos con ser más sostenibles, es probable que continúemos como empresa por ese camino con más impulso y pasión, pero si la sostenibilidad era solo un “deber” dictado por una estrategia desarrollada en una sala de juntas corporativa en 2019, lo más probable es que ya la haya abandonado”, explicó Pfister. 

Cayuga Collection como pioneros en el ecoturismo y referentes mundiales de sostenibilidad, durante este año han tenido lecciones aprendidas:

  1. No tomar atajos en sus prácticas de sustentabilidad, les ayudó a estar en un mejor lugar durante la pandemia y los ha guiado para salir de esta crisis sin problemas.
  1. Pudieron evitar el “retorno” del plástico de un solo uso y aún así desarrollar protocolos Covid-19 altamente efectivos para mantener seguros a sus huéspedes y personal.
  • Continúan con su participación en las comunidades donde operan, ayudando donde se necesitaba más. En algunos casos, fue la alimentación de familias las que perdieron sus ingresos, preparar a las escuelas con instalaciones para lavarse las manos para un “regreso” seguro para sus estudiantes. Se volvieron aún más locales en su abastecimiento de alimentos y otros suministros operativos, ya que este vehículo parecía mucho más confiable.
  • Se dieron cuenta del valor del empleo local ya que los equipos estaban capaces de permanecer intacto y funcional, incluso cuando los hoteles estaban cerrados temporalmente. Antes, durante y después de cualquier crisis, invertir en sus relaciones con sus grupos de interés fue y sigue siendo clave.
  • Trabajaron en estrecha colaboración con sus huéspedes para ayudarlos a reprogramar sus vacaciones o, si es necesario, reembolsarles cuando los aeropuertos cerraron y el viaje se detuvo. También les ofrecieron la opción de comprar “Cayuga Green Future Bonds” que eran “vacaciones futuras con grandes descuentos” y, además, organizaron un “Sorteo de gratitud de Cayuga” en honor al arduo trabajo y los sacrificios de asesores de viajes durante los últimos meses.

“Todos tuvimos que hacer sacrificios, pero alineamos nuestros valores y objetivos para el futuro. Si bien la gestión de los flujos de efectivo con mucho cuidado fue el enfoque a corto plazo, todos estuvimos de acuerdo en que la continuidad y la supervivencia del negocio eran nuestros objetivos comunes. La buena voluntad es tangible. Es el único activo que no podemos descontar. Una empresa sostenible siempre buscará soluciones beneficiosas para todos y encontrará formas de ayudar a otros a avanzar. Hoy vemos los resultados.”, mencionó Hans Pfister, cofundador de Cayuga Collection.  

Estas lecciones y estratégias diferenciadas, le han permitido a Cayuga Collection contratar a más del 30% de su personal y esperan volver al 100% a finales de este año. En marzo del año pasado tuvieron que despedir al 50% de su personal, con el pago de la indemnización por despido, mientras que el otro 50% de los colaboradores se mantuvieron en las propiedades, ganando un 50% menos de su salario. Sin embargo, pudieron aumentar su compensación nuevamente una vez que reabrieron.

En Cayuga Collection, uno de sus principios fundamentales es contratar locales, en todos los puestos, incluso los de alta dirección, esto significa que no contratan a extranjeros. La contratación de expatriados  es una práctica común en los hoteles de lujo de todo el mundo, ya que muchos propietarios de hoteles o empresas de gestión piensan que no pueden encontrar locales con las habilidades para ocupar estos puestos de gestión.

Porque somos más que un supermercado somos una familia
Somos más que un Supermercado somos una Familia

“Y no hay duda de que no es fácil encontrar gerentes generales, gerentes de operaciones, chefs ejecutivos o gerentes de ingresos locales. Pero es posible. Más del 90% de nuestro personal son locales y el 10% son residentes. Pasámos mucho tiempo capacitándolos, porque creemos en el talento local y porque con ellos la experiencia de interactuar con la gerencia para nuestros huéspedes es mucho más auténtica”, dijo Pfister.

Durante todo este tiempo, continúan pagando seguridad social y seguros a sus colaboradores e invirtiendo en la formación y el crecimiento de todos. Algunos de los miembros de su personal vivieron en los hoteles durante la pandemia, ya que ya no podían pagar una vivienda.

Un hotel sufre mucho desgaste con los huéspedes, pero irónicamente, sufre aún más sin invitados, por eso mantuvieron las plantas de tratamiento, las unidades de aire acondicionado y refrigeración en óptimas condiciones, ya que de no hacerlo se podría producir una contaminación grave y aumentar el consumo de energía cuando se reanudaran las operaciones.

En Cayuga Collection también han invertido en mejorar sus sistemas y procedimientos administrativos, de informes y contables. Esto les permitió estar al 100% por encima de nuestros gastos durante la pandemia e identificar costos fijos que luego convertieron en costos variables. Hicieron pronósticos semanales de flujo de efectivo, lo que les permitió mejorar sus proyecciones originales de “fin de año en efectivo” en más de medio millón de dólares.

Según Pfister este aspecto no parece una medida de “sostenibilidad” en primer lugar, pero la sostenibilidad es uno de los tres factores clave del taburete de tres patas de la sostenibilidad: conservación de la naturaleza, desarrollo comunitario y éxito financiero.

“A Costa Rica le fue bien durante esta crisis y está muy bien posicionada para salir de ella aún más fuerte. Creo que la gratitud es el pionero de esta pandemia. Si trabajas en la industria del turismo y en este momento estás vivo, presumes de salud, tienes un trabajo y has podido mantenerte en toque de queda con tus seres queridos, pues dar las gracias mil veces. La gratitud conducirá a la sostenibilidad en lo que respecta a la construcción de un futuro mejor para todos”, finalizó Hans Pfister, cofundador de Cayuga Collection.