Retornar las clases en pandemia, significa un reto para las familias y los encargados de comedores desde varios aspectos.

No solo es importante elegir los alimentos adecuados para favorecer el crecimiento  de los niños y jóvenes,  a este reto se suma uno más,  el de una manipulación que evite un riesgo de contagio para los nuestros y  para los demás.

Es importarte aclarar que el COVID-19 es poco probable que se transmita por alimentos, sin embargo, se debe vigilar la limpieza de las manos que elaboran o envuelven la merienda, así como la higiene del recipiente que va a contener los alimentos.

Por lo tanto, para la merienda escolar hay algunos puntos sobre los cuales conviene estar alertas y ser cuidadosos:

Antes de comer: Lo primero es el lavado adecuado de manos con agua  y jabón o como segunda alternativa utilizar alcohol.

Merienda:  Se recomienda que la merienda sea preparada en el hogar y que sea saludable; es decir, que incluya frutas, vegetales, yogurt o bebida láctea. Si la compramos durante el camino, debemos asegurarnos que las personas que la preparan cumplan con una adecuada manipulación de alimentos, y si es un producto empacado o embotellado, es importante lavarlo o limpiarlo de forma adecuada con agua y jabón o alcohol.

“Las meriendas constituyen una fuente de vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo de los niños. Para cubrir los requerimientos diarios de nutrientes es necesario que se consuma variedad de alimentos.  Se debe incluir varios grupos de alimentos, por ejemplo, lácteos (yogurt, queso o leche), frutas, vegetales, alimentos de origen animal y carbohidratos (cereales, pan integral, granos o semillas, por ejemplo). Las meriendas bien presentadas y con alimentos saludables de varios colores, contribuyen a fomentar hábitos saludables de alimentación”, señala Francisco Herrera Morales, nutricionista de Dos Pinos.

Recipientes:  Hay que elegir un recipiente que se  pueda abrir fácilmente, así se evita que maestros, encargados o los compañeros manipulen la merienda de otros tratando de ayudar.

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Manipulación: Evitar que esa merienda se coma “con la mano”. Por ejemplo: si va fruta, en lo posible tratar de que esta vaya cortada o en porciones y con un cubierto o pinchito para que la puedan comer sin tocar. 

Para las bebidas es propicio que los niños y jóvenes lleven su propio termo o bien, en cajitas individuales, para minimizar los riesgos de compartir.

Se recomienda que estas bebidas se preparen en la casa.  Los batidos con frutas varias, yogurt o leche, jugo natural, o incluso los batidos con vegetales (apio, espinacas), semillas de girasol, chía y nueces, son una fuente importante de nutrientes y energía para el desarrollo de los más jóvenes de la familia.

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