• El turismo genera más ingreso por divisas que las exportaciones de los cultivos tradicionales
  • La calidad de vida de miles de familias costarricenses se ve impactada positivamente con la reactivación del turismo nacional e internacional

En Costa Rica, el turismo representa la actividad económica más estratégica, no sólo por lo que representa en el Producto Interno Bruto, sino por el efecto encadenamiento que se deriva del mismo y que impacta de manera directa e indirecta entre otros 30% y 40% del PIB; esto significa que todas las actividades económicas que dependen del turismo, las pequeñas y medianas empresas, también se ven afectadas o beneficiadas según los ingresos que genere el sector.

El empresario turístico Bary Roberts, señaló “Costa Rica es un destino turístico por excelencia para los extranjeros, porque aquí encuentran una belleza natural inigualable, la atención cálida y amena del costarricense que posiciona al país como destino pura vida, un paraíso donde se disfruta con seguridad, cumpliendo los protocolos de salud y que deja en el visitante las ganas de volver”; explica que la importancia del turismo, desde la perspectiva económica, no es para unos pocos, sino más bien para todo el país, “la distribución del dólar turístico es, por mucho, la más democrática y equitativa de cualquier otro ingreso nacional. En el 2019 generamos más de 4 mil millones de dólares de ingresos frescos al país, de los cuales más de 2 mil 700 millones se quedaron en Costa Rica, lo que representa más de un 65% de lo generado por la exportación de turismo y que contrasta con el promedio de 17% a 30% de los ingresos que quedan en el país generados por otros exportadores. Y este dinero queda repartido por absolutamente todo el país y en todos los niveles socioeconómicos”, acotó.

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Más del 85% de las empresas turísticas son mipymes y más de una tercera parte de las mismas cerraron sus puertas permanentemente, lo que ha afectado significativamente la calidad de vida de decenas de miles de familias costarricenses. Estas personas, cuyas labores e ingresos no dependen de un patrono no obtienen ningún otro beneficio económico más que lo generado gracias a la visita de los turistas. “De las 250 mil plazas directas que existían en el 2019 este año sólo hay alrededor de 160 mil en total, y muchos de estos están a un 25% o 50% de contratación. Otro ejemplo es el sector de transporte turístico que durante el primer año y 2 meses de la pandemia sólo habían logrado movilizar un 6% de la flota total y muchos, inclusive, perdieron sus equipos, o como el caso de los guías que tuvieron que vender su equipamiento para darle de comer a sus familias”, manifestó Roberts.

Los empresarios turísticos nacionales hacen un llamado a las autoridades a establecer mecanismos viables para la reactivación del sector, tomando en cuenta que el principal beneficiario es el país y su economía, donde miles de familias esperan, llenos de esperanzas, por la reactivación que les permita mejorar su calidad de vida.

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