La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que sólo aparece durante el embarazo, y en la mayoría de los casos desaparece después del parto. Es identificada por una glicemia elevada en ayunas.

Aparece cuando la insulina producida por el páncreas es insuficiente para regular la tasa de azúcar en la sangre. Durante el embarazo las necesidades de insulina son mayores, por tanto es un período de especial riesgo y el seguimiento médico es clave y una alimentación adecuada es muy importante.

La mayoría de las mujeres saben que necesitan ver a un médico y realizar cambios en el estilo de vida cuando están embarazadas, pero es igualmente importante hacer cambios antes de estar en estado de gestación.

Tener sobrepeso durante el embarazo puede aumentar las probabilidades de problemas, como hipertensión arterial, diabetes, aborto espontáneo y otras complicaciones.

“No es una buena idea tratar de bajar de peso durante el embarazo. Pero es una excelente idea intentar alcanzar un peso corporal saludable para el embarazo antes de concebir”, señaló Francisco Herrera Morales, nutricionista de Dos Pinos.

Es conveniente que antes del embarazo, se consuma  alimentos ricos en proteína, además las frutas, los vegetales, los granos y semillas y los productos lácteos son otros alimentos que permiten apoyar una alimentación saludable antes de la gestación.

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Una alimentación adecuada y guía médica

Si una mujer es diagnosticada con diabetes gestacional, debe iniciar un programa que la guíe en seguir una alimentación saludable que la ayude a controlar el peso corporal y los niveles de azúcar en sangre.

La mujer en estado de gestación y con diabetes debe evitar el exceso de alimentos que contienen azúcar añadida o azúcar de mesa, es decir azúcar refinado, mieles, leche condensada, dulces, pasteles y repostería, caramelos y chocolates, refrescos y jugos  azucarados.

Herrera indica que “una mujer con diabetes gestacional debe tener un plan nutricional en el cual estén presentes los alimentos de todos los grupos: lácteos, cereales, fruta, vegetales, alimentos de origen animal y grasas. Hay que individualizar la distribución de los alimentos en 5-6 tiempos de comida, para evitar estar muchas horas en ayunas y prevenir la producción de cetonas”.

En la etapa de embarazo y lactancia los productos lácteos juegan un papel muy importante, ya que aseguran un adecuado aporte de energía, proteínas de alto valor biológico, son fuente de aminoácidos esenciales, vitaminas del grupo B, calcio y vitamina D, entre otros nutrientes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo de 1200 mg de calcio por día, a partir del segundo trimestre del embarazo y durante todo el período que dure la lactancia materna, por lo tanto, para cumplir con el objetivo del calcio se recomienda de 3 a 4 vasos (250 ml) al día.

Hay que recordar que una vez ha nacido el bebé esta diabetes generalmente «se cura» en la gran mayoría de mujeres. Entre las 4-12 semanas después del parto, es conveniente repetir la sobrecarga oral de glucosa (SOG) con 75 gr de glucosa para confirmar la resolución del proceso.

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